El proceso del Ser Humano en esto de la vida… cada día me resulta más fascinante. Mi propio proceso, el de los demás… que quizás, sencillamente, sea uno sólo y el mismo. 

Me explico. El otro día estuve ofreciendo una conferencia llamada LÍDERES PRECURSORES DEL NUEVO PARADIGMA DE CONCIENCIA. De una manera somera, se refiere a personas que tienen influencia sobre la vida de otras personas ejerciendo un sano liderazgo y que viven todas las áreas de su vida desde una nueva conciencia. Aquí puede entrar desde un empresario que está al frente de un equipo a unos padres que lideran la educación de sus hijos pequeños. Ya en el momento era consciente de que “eso” no era para todo el mundo…

Aún siendo consciente, el título ha resultado ser curioso en el sentido de que activa dos tipos de respuestas: las de quienes lo comprenden perfectamente y las de quienes arquean las cejas con expresión entre confundida, extrañada y perpleja con una mirada que parece preguntar: “Pero… eso… ¿qué es?

Ante estas últimas personas, para avanzar en la conversación, reduzco el título al concepto “Va de Inteligencia Emocional”. Aún así, alguna persona confusa todavía alcanza a expresar con mucha duda: “Pero eso de emocional es… ¿psicología o algo así?”. Llegados a este punto, a este que escribe, lo que le surge es preguntar que con ese “algo así” a qué se está refiriendo exactamente. O para hacerlo aún más fácil simplemente preguntar que qué se está entendiendo por psicología para ver no ya si avanzamos en el diálogo, sino para comprobar que, sencillamente, estamos al menos en la misma conversación.

Es enorme la cantidad de personas que no tienen ni idea de lo que ocurre con y en lo fundamental de sus vidas: sus emociones, sus pensamientos, sus creencias, sus heridas emocionales, sus hábitos inconscientes, sus reacciones en piloto automático, su nivel de autoestima, el estado de su niño o niña interior… Asuntos todos ellos de capital importancia para la calidad de vida interior de un ser humano. Asuntos que, además, son la base esencial para la calidad de la edificación del resto de asuntos de la vida de cada persona. Esenciales para poder salir de experiencias interiores de vida reducidas, pequeñas para alcanzar quizás eso que se llama plenitud.

En esta conferencia ha sido la primera vez que he nombrado las dos Inteligencias Emocionales que estoy comenzando a contemplar: la Inteligencia Emocional convencional y la no convencional. Ésta última, además de englobar a la convencional, da un salto cuántico al percibir la vida de una forma más real. Me explico de nuevo. La raza humana está entrando en una nueva comprensión de la realidad, que dista mucho del concepto materialista y mecanicista que han tenido la ciencia y las sociedades hasta el momento. De hecho, se está manifestando otra concepción de la realidad.

¿Qué significa todo esto? Un ejemplo sencillo sería que ya se venía sabiendo eso de que estamos unidos, que todo es una sola “cosa”, se sea consciente de ello o no, se crea en ello o no se crea, eso a la Unidad le da igual para operar como opera con sus Leyes omniscentes. Ahora, además de saber como concepto racional que Todo está unido, podemos desarrollar esa conciencia de que sólo existe el Uno. Se sabe que todo es energía y que ésta ni se crea ni se destruye sino que se transforma. Y esto incluye, por supuesto a nuestra vida y a todo lo que en ella ocurre, desde las capas más superficiales a las más profundas. Ahora esto se puede conformar como un estilo de vida, como una actitud que provenga de una nueva comprensión.

Ahora esto se puede manejar con conciencia al concebir al ser humano como célula de un gran cuerpo llamado humanidad y que como tal es un campo electromagnético que genera ondas de frecuencia en función de la vibración en la que se encuentre. Que la energía lo que hace circular es información y que ahora, con este conocimiento, puedo transformar la información dramática de mi vida por información de conciencia acerca de para qué me ocurre lo que me ocurre y como me ocurre y en función de qué. Este es el gran cambio que se avecina y que ya se está efectuando en cada vez más personas.

Hubo una vez, cuando la informática comenzó a aparecer a nivel masivo sobre la faz de la Tierra, que se dijo: “Quien en el siglo pasado no sabía leer ni escribir, se le podía considerar analfabeto, igual que a quien no sepa informática a finales del siglo XXI”. Quizás, quienes no comiencen a manejar las realidades de energía, frecuencia, vibración, mecánica cuántica, campos mórficos y todo lo relativo a la conciencia, sean los analfabetos del Nuevo Paradigma de Conciencia de lo que viene por delante en este siglo XXI. Quién sabe lo que llegarán a ver nuestros ojos.

Hasta ahora la Inteligencia Emocional convencional ha hablado de la gestión de las emociones. A partir de ahora, la Inteligencia Emocional no convencional habla de la utilidad de las emociones en función de la información que me están proporcionando acerca de mi camino evolutivo y de las necesidades de mi parte más profunda y esencial, mi Ser, el cual, se comunica con mi conciencia de 3º dimensión a través de precisamente mis emociones. Y que gracias a ellas y a esto, mi conciencia se puede desplazar a los siguientes escalones evolutivos como por ejemplo la 4ª y 5ª dimensiones de conciencia. De una percepción de las emociones a otra, hay un abismo. De conciencia precisamente.

Hasta ahora la Inteligencia Emocional convencional se ha ocupado de ver cómo relacionar las emociones con los pensamientos, la expresión y las acciones. La Inteligencia Emocional no convencional apuesta de manera prioritaria por la coherencia del ser humano como aspecto fundamental para que la humanidad prospere como raza espiritual en evolución. Coherencia como sinónimo de que siento, pienso, digo y hago en una misma dirección y con un mismo propósito, unificando estos cuatro aspectos fundamentales del ser humano en lugar de continuar redundando en estados fragmentados de disgregación al estar sintiendo algo, pensar justo lo contrario, decir lo opuesto y hacer algo que hasta incluso nada tenga que ver con todo lo anterior.

Coherencia como auto respeto, auto cuidado y auto respeto que genera el amor más urgente que cada ser humano ha de desarrollar: el Amor por uno mismo para dejar de mendigar, comerciar y depender del amor que espero me aprueben y den los demás. Coherencia como el enfocado parámetro desde el que se pueda expresar la esencia de mi Ser en el cotidiano de mi vida. El Amor, incondicional, por uno mismo que es lo único que nos va a permitir vibrar en elevada frecuencia para ofrecer calor y luz a un mundo sediento de Amor. Coherencia como elevado estado vibratorio que influye en la trama de conciencia que todo lo une y que todos compartimos, que nos influye e que influenciamos.

Habrá personas que se pregunten. “¿Y qué más dará llamarlo gestión de emociones o manejo de la vibración? ¿Por qué no seguir sólo con el asunto de las emociones…?”. Bien. Mientras que gestionar mis emociones me deja a mí mismo, conmigo mismo y en mí mismo, empezando en mí y acabando en mí, puro antiguo paradigma de conciencia, la vibración no sólo habla de emociones las cuales están vinculadas y en estrecha relación con otros planos de la persona, sino que hablar de mi vibración ya está implicando a todo y a todos… en unidad, puro Nuevo Paradigma de Conciencia. Al hablar de vibración estás hablando de ti a nivel aún más profundo y consciente como parte de un todo, con responsabilidad. Obviamente habrá personas a quienes esto les dé igual, mas habrá otras cuantas a quienes les dé alguna pista interesante…

Que hay diferentes niveles de conciencia en este momento en este planeta es obvio. Por eso es necesario hablar a cada quien en su idioma. Hablar a cada quien que quiera escuchar, claro. Que pueda existir Inteligencia Emocional no convencional, convencional y hasta la opción del profundo respeto por quien no quiere ver, ni escuchar, ni plantearse nada de nada ni aún menos plantearse cambiar algo. No ya del mundo sino en su propio interior. Profundo respeto por quien pese al sufrimiento, la preocupación, la ansiedad, el estrés, la limitación y el miedo prefiere por la razón que sea, teniendo la oportunidad de saber y poder mejorar, mantenerse en ese estado de ignorancia y limitación tan favorecedor del antiguo y manido paradigma de conciencia. Sólo que la reflexión está servida cuando ya sabemos que todo está unido y que quien mejora su vida está mejorando el colectivo. En la misma medida que quien boicotea y detiene la evolución de su vida es lo que está aportando también al colectivo.

Aún con todo… no puedo – ni quiero – dejar de imaginar un mundo en el que sus habitantes humanos seamos mayoritariamente conscientes de la importancia de ser seres emocionalmente inteligentes y así salir de lo convencional para alcanzar algo no convencional… nuevo, vibrante… iluminador. El Ser Humano sabiendo – quizás recordando – lo Magnífico que en realidad es. 

Por mi parte, haciendo mi parte, por mí y por todos mis compañeros humanos, el colectivo.

Ojalá…

Por Francisko Javier de Pablo